Cada 23 de enero se celebra en la Argentina el Día Nacional del Músico, una fecha destinada a reconocer la contribución de los artistas musicales a la cultura del país y a resaltar el valor de la música como un lenguaje capaz de unir a la sociedad. La conmemoración destaca la labor de compositores, intérpretes y creadores que ayudaron a construir la identidad sonora argentina a lo largo del tiempo.
Durante muchos años, esta celebración estuvo asociada al Día Internacional de la Música, que se conmemora el 22 de noviembre en honor a Santa Cecilia, considerada patrona de los músicos según una tradición europea que se remonta varios siglos. Su figura, ligada a relatos sobre una mártir romana, fue adoptada en distintas culturas como símbolo de inspiración artística.
No obstante, en 2014 se promovió un cambio trascendental: a partir de una iniciativa legislativa, el país resolvió fijar el Día Nacional del Músico el 23 de enero, en coincidencia con el nacimiento de Luis Alberto Spinetta, ocurrido en 1950 en la ciudad de Buenos Aires. La decisión buscó dar a la efeméride un anclaje en una figura emblemática de la música argentina, priorizando referentes propios por encima de tradiciones extranjeras. La normativa comenzó a regir en 2015, consolidando oficialmente la nueva fecha.
La figura de Spinetta se convirtió así en el emblema central de la jornada. Cantautor, guitarrista y poeta, fue uno de los grandes impulsores del rock en español y dejó una huella profunda en generaciones de músicos. Integró y fundó grupos clave del rock nacional, como Almendra, Pescado Rabioso e Invisible, y desarrolló una obra que combinó rock, matices de jazz y una lírica de fuerte impronta personal.