Cada 25 de febrero recordamos uno de los nacimientos más trascendentales de la historia argentina y latinoamericana: el de José de San Martín, figura central en los procesos de independencia del continente.
Nacido en 1778 en Yapeyú, actual provincia de Corrientes, el futuro Libertador creció en el seno de una familia española y pasó gran parte de su formación en Europa. Desde muy joven abrazó la carrera militar en el ejército español, donde participó en numerosas campañas que forjaron su experiencia estratégica y su visión política.
Sin embargo, su destino cambió al tomar contacto con ideales emancipadores que impulsaban la libertad de los pueblos americanos. En 1812 regresó a Buenos Aires decidido a sumarse a la causa revolucionaria iniciada en el Río de la Plata.
Su liderazgo fue determinante en la Guerra de Independencia. Como creador del Regimiento de Granaderos a Caballo y comandante del histórico Ejército de los Andes, llevó adelante la gesta que aseguró la libertad de Argentina, Chile y Perú. Además, ejerció funciones políticas como gobernador de Cuyo y más tarde como Protector del Perú, consolidando los primeros pasos de las nuevas naciones.
Tras concluir su misión libertadora y ante los conflictos internos que atravesaban las Provincias Unidas, inició un prolongado exilio en Europa. Falleció el 17 de agosto de 1850 en Boulogne-sur-Mer, Francia. Esa fecha fue declarada feriado nacional en conmemoración del Paso a la Inmortalidad del General San Martín, símbolo permanente de lucha, sacrificio y compromiso con la libertad.