Boca Juniors dejó escapar una chance clave de encaminar su clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores tras empatar 1-1 frente a Cruzeiro en una Bombonera repleta y en un encuentro cargado de tensión, polémicas y dramatismo hasta el final.
El conjunto xeneize había arrancado mejor y golpeó primero a los 15 minutos del primer tiempo. Luego de una gran jugada colectiva iniciada por Leandro Paredes, el uruguayo Miguel Merentiel apareció en el área para definir con categoría y marcar el 1-0 que desató la locura en La Bombonera.
Durante gran parte de la etapa inicial, el equipo argentino mostró intensidad, presión alta y control del partido. Sin embargo, en el complemento, el conjunto brasileño reaccionó y logró llegar al empate a los 54 minutos gracias a un remate de Fágner, tras una asistencia de Kaiki Bruno.
El partido también estuvo marcado por varias decisiones discutidas del árbitro venezolano Jesús Valenzuela, que despertaron el enojo de los hinchas y del banco de Boca. A los 68 minutos, la expulsión de Gerson parecía dejar servido el camino para el triunfo xeneize, pero el equipo no logró aprovechar el hombre de más y terminó dejando escapar dos puntos fundamentales.
Con este resultado, el Grupo D quedó completamente abierto. Cruzeiro se mantiene como líder con 8 puntos, mientras que Boca Juniors alcanzó las 7 unidades y sigue peleando mano a mano la clasificación.
Ahora, el panorama es claro para Boca: deberá ganar en la última fecha para asegurar su lugar en los octavos de final sin depender de nadie. La definición será nuevamente en La Bombonera, en una verdadera final anticipada donde el margen de error será mínimo.
Tras su regreso a la fase de grupos luego de dos temporadas de ausencia, el equipo argentino alternó buenos momentos con irregularidades que terminaron estirando la definición hasta la última jornada. Con el apoyo de su gente y la obligación de responder en un partido decisivo, Boca buscará mantener vivo el sueño continental y seguir en carrera por la Libertadores.