āœ• Bajate la aplicación

Las provincias del Norte Grande argentino continúan exhibiendo algunos de los índices mÔs elevados de endeudamiento y morosidad del país. Así lo revela un informe elaborado por la consultora Analytica en base a datos oficiales de la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina (BCRA), correspondiente a abril de este año.

De acuerdo con el relevamiento, el Chaco se ubica entre las jurisdicciones con mayores dificultades para afrontar compromisos financieros, ocupando el tercer lugar a nivel nacional en porcentaje de deudores con mora tardƭa, es decir, personas que registran atrasos superiores a los 90 dƭas en el pago de crƩditos, prƩstamos u otras obligaciones.

El estudio indica que la situación financiera de las familias argentinas volvió a deteriorarse durante los últimos meses. La irregularidad en la cartera de crédito alcanzó el 15,4% dentro del sistema financiero ampliado, que contempla tanto a los bancos tradicionales como a las empresas fintech, billeteras virtuales y otras entidades que ofrecen financiamiento.

A nivel nacional, los datos muestran que existen cerca de 19,8 millones de personas con algún tipo de deuda registrada. De ese total, mÔs de 5,3 millones se encuentran en situación de mora tardía, lo que representa el 26,9% de los deudores del país. Esto significa que mÔs de uno de cada cuatro argentinos con obligaciones financieras mantiene atrasos significativos en sus pagos.

Al analizar los distintos tipos de acreedores, la consultora observó diferencias importantes. Entre quienes poseen deudas exclusivamente con entidades bancarias, el porcentaje de morosos alcanza el 19,2%. Sin embargo, la cifra asciende al 28,9% entre quienes mantienen compromisos únicamente con fintech, reflejando una mayor vulnerabilidad en ese segmento.

La problemÔtica adquiere una dimensión aún mÔs preocupante en el Norte argentino. De las diez provincias que integran el Norte Grande, ocho presentan índices de morosidad superiores al 30%, mientras que solamente dos logran mantenerse por debajo de ese umbral. AdemÔs, de las cinco provincias con los niveles mÔs altos de endeudamiento y mora, tres pertenecen a esta región.

Según Analytica, el fenómeno estÔ estrechamente relacionado con las dificultades económicas que atraviesan numerosos hogares, afectando especialmente a los sectores de menores ingresos y a los trabajadores con empleos mÔs inestables. En ese contexto, los jóvenes de entre 18 y 30 años aparecen como uno de los grupos mÔs comprometidos, con tasas de morosidad cercanas al 40%.

Los especialistas advierten que este escenario refleja el impacto de la pƩrdida de poder adquisitivo, la persistencia de ingresos insuficientes para cubrir gastos corrientes y la creciente dependencia del crƩdito para sostener el consumo cotidiano. Como consecuencia, cada vez mƔs familias enfrentan dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras en tiempo y forma.

Mientras tanto, los indicadores continúan siendo observados con atención por economistas y entidades financieras, ya que el aumento de la morosidad suele ser una señal de alerta sobre el estado de la economía doméstica y la capacidad de recuperación del consumo en los próximos meses.