Cada 12 de marzo, Argentina celebra el Día del Escudo Nacional, una fecha que recuerda la aprobación oficial de este símbolo patrio por parte de la Asamblea del Año XIII, en 1813. Desde entonces, el escudo se convirtió en uno de los emblemas más representativos de la identidad nacional.
Aunque ya había sido utilizado anteriormente por las fuerzas independentistas comandadas por Manuel Belgrano, fue recién en esa jornada cuando se formalizó su adopción como insignia del gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
El diseño fue impulsado por el diputado Agustín Donado y estuvo influenciado por los ideales de libertad y fraternidad de la Revolución Francesa. El trabajo de grabado final quedó a cargo del artista Juan de Dios Rivera. La disposición para su utilización fue establecida mediante un decreto firmado por Tomás Valle e Hipólito Vieytes, que determinó su uso oficial por parte del Poder Ejecutivo.
Cada uno de los elementos que componen el escudo posee un significado particular. El gorro frigio simboliza la libertad; la pica representa la decisión de defenderla; las manos entrelazadas reflejan la unión entre las provincias; el sol naciente alude al nacimiento de una nueva nación; los laureles recuerdan las victorias patriotas en las batallas de Suipacha y Tucumán; mientras que las cintas celestes y blancas evocan los colores que identifican al país.