Cada 11 de mayo, Argentina conmemora el Día del Himno Nacional Argentino, una de las fechas patrias más representativas del país. Fue en un día como hoy, pero de 1813, cuando la Asamblea General Constituyente aprobó la entonces llamada “Marcha Patriótica”, una obra que nació en pleno proceso revolucionario y que con el tiempo se transformó en el símbolo musical de la Nación.
La letra fue escrita por Vicente López y Planes y la música compuesta por Blas Parera. La canción surgió en un contexto de lucha contra la corona española y buscaba expresar el espíritu independentista que atravesaba a las Provincias Unidas del Río de la Plata.
En sus primeras versiones, el himno tenía un tono marcadamente revolucionario y contenía fuertes referencias contra España. Sin embargo, con el paso de los años y los cambios políticos y sociales del país, la composición fue adaptándose. En 1900, durante la presidencia de Julio Argentino Roca, un decreto oficializó una versión reducida para actos públicos y escuelas, dejando de lado las estrofas más confrontativas.
A lo largo de más de dos siglos, el Himno Nacional acompañó momentos clave de la historia argentina. Sonó en actos escolares, celebraciones populares, movilizaciones sociales, eventos deportivos y también en períodos oscuros, como las dictaduras militares del siglo XX, donde fue utilizado como símbolo de una narrativa nacionalista impulsada desde el poder.
Con el regreso de la democracia, volvió a resignificarse como una expresión colectiva del pueblo argentino. Además, distintas generaciones le dieron nuevas interpretaciones culturales. Una de las más recordadas fue la versión realizada por Charly García en 1990, que generó debate por su estilo moderno y diferente al tradicional.
Hoy, más de 200 años después de su creación, el Himno Nacional Argentino sigue siendo una de las canciones más importantes y reconocidas del país, capaz de unir a millones de argentinos en una misma voz.