El costo de criar a un hijo en Argentina se mantiene en niveles muy altos y ya supera los $600.000 mensuales en los casos más exigentes. Según la última actualización de la canasta de crianza difundida por el INDEC correspondiente a febrero, una familia necesitó entre $480.463 y $616.484 por mes para cubrir los gastos básicos de niños y niñas de hasta 12 años.
El informe evidencia que el monto varía según la edad, ya que las necesidades cambian en cada etapa del crecimiento. En ese sentido, la crianza de un bebé menor de un año demandó $480.463 mensuales, mientras que para niños de entre 1 y 3 años el costo ascendió a $572.590. En el tramo de 4 a 5 años, el gasto se ubicó en $490.459, y el valor más alto se registró en los chicos de 6 a 12 años, con una canasta que alcanzó los $616.484 mensuales.
Este último grupo concentra el mayor gasto debido a factores como la escolaridad, el transporte, la vestimenta y las actividades recreativas, que incrementan significativamente el presupuesto familiar.
La medición del INDEC incluye tanto los bienes y servicios necesarios para el desarrollo de los menores —como alimentación, salud, educación e indumentaria— como también el costo del tiempo de cuidado. Este último aspecto se calcula tomando como referencia el salario del personal de casas particulares dedicado a la asistencia de personas, lo que permite asignar un valor económico al tiempo que los adultos destinan a la crianza.
En los últimos meses, este indicador se consolidó como una herramienta clave para dimensionar el costo real de tener hijos en el país e incluso es utilizado como referencia en procesos judiciales vinculados a cuotas alimentarias.
En paralelo, el contexto económico sigue mostrando señales de debilidad en el consumo. Durante febrero de 2026, el consumo privado registró una caída interanual del 1,9%, según el Índice de Consumo Privado elaborado por la Universidad de Palermo. Con este dato, ya son tres los meses consecutivos de retracción, acumulando una baja del 1,7% en el primer bimestre del año, lo que refleja el impacto de la pérdida del poder adquisitivo en los hogares argentinos.