El Gobierno nacional introdujo modificaciones en las Becas Progresar, el programa destinado a acompañar a jóvenes en la finalización de sus estudios y en su formación laboral, una medida que impacta directamente en miles de beneficiarios en todo el país.
Entre los cambios más relevantes, se mantiene como requisito clave que los ingresos del grupo familiar no superen el equivalente a tres Salarios Mínimos, Vitales y Móviles. No obstante, se intensificaron los controles para verificar la situación socioeconómica de quienes soliciten el beneficio.
En el plano académico, se ratificó la obligación de acreditar la regularidad como estudiante y demostrar avances en la cursada. Estos aspectos tendrán ahora un seguimiento más estricto, con el objetivo de garantizar la continuidad educativa de los beneficiarios.
El programa continúa organizado en distintas líneas —educación obligatoria, nivel superior y formación laboral—, cada una con sus respectivos límites de edad. En general, abarca a jóvenes de entre 16 y 24 años, aunque se contemplan extensiones de hasta 30 años para estudiantes avanzados y hasta 35 en el caso de capacitación profesional.
Además, se mantienen otros requisitos como contar con DNI argentino o residencia legal en el país, estar inscripto en una institución educativa reconocida y cumplir con el calendario de vacunación vigente.
En cuanto al monto, las becas se ubican en torno a los $35.000 mensuales. El esquema de pago continúa siendo del 80% de forma directa y un 20% retenido, que se libera una vez acreditado el cumplimiento de las condiciones académicas.
Desde el Ejecutivo señalaron que estas modificaciones buscan optimizar el funcionamiento del programa, asegurar una mejor distribución de los recursos y fortalecer el acompañamiento a los estudiantes que realmente necesitan el apoyo para sostener sus trayectorias educativas.