River Plate inició su camino en la Copa Sudamericana con un empate 1-1 frente a Blooming en condición de visitante, en un partido que se vio rápidamente condicionado por la expulsión de Lucas Martínez Quarta en los primeros minutos.
Con un hombre menos desde el arranque, el equipo dirigido por Eduardo Coudet debió reacomodar su esquema y apostar a un planteo más conservador. Aun así, logró golpear primero: a los 35 minutos del primer tiempo, Sebastián Driussi aprovechó una de las pocas oportunidades claras y puso en ventaja al conjunto argentino.
En el complemento, el desgaste físico y la presión del local comenzaron a inclinar el desarrollo. Blooming encontró el empate a los 53 minutos por intermedio de Anthony Vásquez, en una acción donde River no logró despejar con claridad dentro del área.
El tramo final del encuentro fue parejo y con escasas situaciones de peligro. River se replegó para sostener el resultado, mientras que el equipo boliviano intentó aprovechar la superioridad numérica sin generar demasiadas ocasiones claras.
El empate dejó un balance agridulce para el conjunto de Núñez, que debió afrontar gran parte del partido en desventaja numérica y ahora tendrá que ajustar su funcionamiento de cara a los próximos compromisos del certamen.