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El jefe de la Policía del Chaco, Fernando Romero, brindó detalles sobre la investigación en torno a las amenazas difundidas en más de 50 establecimientos educativos de la provincia, generando preocupación en toda la comunidad.

Según explicó, hasta el momento se registraron al menos 53 instituciones afectadas por estos mensajes, que advertían sobre supuestos hechos violentos. Sin embargo, remarcó que la gran mayoría de estas publicaciones no se originaron en territorio chaqueño. “Cerca del 90% de los perfiles están vinculados a direcciones IP de la provincia de Buenos Aires”, aseguró, al tiempo que indicó que solo “tres o cuatro casos” tendrían relación con cuentas locales.

De acuerdo a lo investigado, muchos de estos mensajes formarían parte de una modalidad viral en redes sociales, donde se replican textos e imágenes similares, cambiando únicamente el nombre de la escuela. Este fenómeno, protagonizado en gran parte por jóvenes, genera alarma innecesaria y moviliza recursos de seguridad en toda la provincia.

Ante esta situación, se activaron protocolos preventivos en los establecimientos, con presencia policial en los accesos y controles durante el horario escolar. Además, interviene el área de cibercrimen, que trabaja en la identificación de los responsables a través del rastreo de las cuentas y direcciones IP involucradas.

Romero fue contundente al remarcar que este tipo de acciones no deben tomarse a la ligera. “No es una broma, es un delito”, afirmó, advirtiendo que, incluso si los autores son menores de edad, los titulares de las cuentas deberán responder ante la Justicia por intimidación pública.

Por otra parte, llevó tranquilidad al señalar que no se detectaron situaciones reales de peligro dentro de las escuelas, ni la presencia de elementos que representen una amenaza. En ese sentido, explicó que muchas de las imágenes difundidas corresponden a otros contextos y no a hechos ocurridos en la provincia.

Finalmente, el jefe policial respaldó la implementación de medidas preventivas más estrictas dentro de las instituciones, destacando que el objetivo principal es garantizar la seguridad de estudiantes, docentes y familias frente a este tipo de situaciones.