La crisis económica continúa golpeando con fuerza el bolsillo de los argentinos. Un informe elaborado por la plataforma de empleo Bumeran reveló que el 87% de los trabajadores considera que su salario no alcanza para cubrir las necesidades básicas, mientras que el 90% aseguró que actualmente no puede ahorrar. Además, el 77% reconoció tener deudas y el 74% afirmó haber perdido poder adquisitivo en los últimos meses.
El estudio expuso un escenario de creciente dificultad para sostener los gastos cotidianos. Entre los principales destinos del sueldo aparecen el alquiler, señalado por el 44% de los encuestados, seguido por la compra de alimentos con el 27% y el pago de deudas con el 16%.
Los datos también muestran que gran parte de los trabajadores consume casi la totalidad de sus ingresos apenas cobra el salario. El 28% indicó que destina el 100% del sueldo al pago de cuentas en los primeros días del mes. Otro 21% aseguró que el dinero solo le alcanza para dos semanas y un 15% sostuvo que agota sus ingresos en menos de siete días. Apenas el 18% logra llegar a la tercera semana del mes con algo de dinero disponible.
Entre quienes no pueden ahorrar, la mayoría atribuye esta situación a los bajos salarios y al peso de las deudas acumuladas. En contraste, solo una pequeña parte de los trabajadores logra guardar una porción significativa de sus ingresos mensuales.
La encuesta también consultó qué harían las personas si recibieran un aumento salarial. Casi la mitad respondió que utilizaría ese dinero para cancelar deudas, mientras que otros optarían por ahorrar, consumir o invertir.
En paralelo, el informe señaló que uno de cada dos argentinos ayuda económicamente a familiares o personas cercanas, ya sea de manera ocasional o permanente, lo que incrementa aún más la presión sobre los ingresos.
Por otra parte, el Instituto Nacional de Estadística y Censos informó que los salarios registraron en marzo una suba similar a la inflación mensual. Sin embargo, distintos análisis privados remarcan que los ingresos continúan perdiendo capacidad de compra frente al aumento sostenido de los precios.
Dentro de los distintos sectores, los salarios privados registrados mostraron subas más moderadas, mientras que los trabajadores no registrados y el sector público registraron incrementos mayores en comparación interanual, aunque insuficientes para revertir el deterioro acumulado del poder adquisitivo.