Boca volvió a decepcionar en la Copa Libertadores y sufrió una dura eliminación en La Bombonera. El equipo dirigido por Claudio Úbeda cayó 1-0 ante Universidad Católica y quedó afuera del certamen continental en plena fase de grupos, en una noche cargada de frustración para los hinchas xeneizes. Ahora, el conjunto azul y oro deberá conformarse con disputar los playoffs de la Copa Sudamericana frente a O’Higgins.
Desde el arranque, Boca asumió el protagonismo y manejó la pelota, aunque sin profundidad ni claridad en los últimos metros. La posesión nunca se tradujo en situaciones reales de peligro y el equipo terminó el primer tiempo sin remates al arco, reflejando una preocupante falta de ideas ofensivas.
La visita aprovechó ese contexto y golpeó en el momento justo. A los 34 minutos, Universidad Católica salió rápido de contraataque y encontró mal parada a la defensa local. Clemente Montes definió con un potente remate que silenció a La Bombonera y encendió la preocupación en el banco xeneize.
El gol desordenó aún más a Boca, que cayó en la ansiedad y acumuló errores e imprecisiones. Para el complemento, Úbeda buscó cambiar la historia con el ingreso de Alan Velasco por Ander Herrera, intentando darle mayor creatividad al mediocampo.
Sin embargo, Boca siguió chocando contra sus propias limitaciones. Los ataques por las bandas y los centros al área se transformaron en el único recurso de un equipo sin variantes. Ni los ingresos de Ángel Romero y Miguel Merentiel lograron modificar el desarrollo de un partido que se fue consumiendo entre la desesperación y el nerviosismo.
Sobre el final, Romero llegó a convertir el empate que hubiese mantenido viva la ilusión, pero el tanto fue invalidado por una posición adelantada milimétrica, desatando la bronca de todo el estadio.
Con esta derrota, Boca cierra otra participación internacional por debajo de las expectativas y suma un nuevo golpe deportivo en una temporada marcada por las dudas y la irregularidad.