La desaparición de Luciana Barrios Alarcón, una adolescente de 15 años oriunda de Colonia Caroya, mantiene en alerta a toda la provincia de Córdoba. Mientras las fuerzas de seguridad despliegan un importante operativo de búsqueda, los investigadores avanzan en la reconstrucción de las últimas horas en las que fue vista la joven, cuyo paradero sigue siendo desconocido.
La denuncia por su desaparición fue realizada por su madre durante la tarde del lunes, luego de que la adolescente no regresara a su hogar tras finalizar la jornada escolar. A partir de ese momento, se activó un amplio dispositivo de búsqueda que involucra a efectivos policiales, bomberos, personal especializado, drones y un helicóptero que realiza recorridos aéreos sobre distintos sectores de la región.
Según informó el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, la denuncia fue radicada alrededor de las 15 horas y apenas dos horas después ya se encontraba en marcha un operativo de rastrillaje en diferentes puntos de Colonia Caroya y zonas cercanas.
De acuerdo con la reconstrucción realizada por los investigadores, Luciana asistió normalmente al Colegio Bonoris durante la mañana del lunes. Como ocurría habitualmente, fue trasladada hasta la institución educativa por su padrastro. La adolescente cursó la jornada escolar sin que se registraran situaciones fuera de lo común.
Una de sus hermanas, que también asiste al mismo establecimiento educativo, declaró haberla visto por última vez durante el último recreo, alrededor de las 10:30 de la mañana. Según su testimonio, Luciana se encontraba tranquila y no mostró comportamientos que llamaran la atención.
Posteriormente, una de sus amigas fue quien mantuvo el último contacto conocido con la adolescente. La compañera aseguró que Luciana abandonó el colegio caminando cerca del mediodía, siguiendo una rutina similar a la que realizaba habitualmente.
La preocupación comenzó minutos después, cuando la madre llegó al establecimiento para retirarla y descubrió que su hija ya no se encontraba allí. Al no poder comunicarse con ella ni obtener información sobre su ubicación, decidió realizar la denuncia ante las autoridades.
Uno de los principales desafíos que enfrenta la investigación es la falta de señal del teléfono celular de la joven. De acuerdo con los especialistas, el dispositivo permanece apagado y se presume que pudo haberse quedado sin batería poco tiempo después de salir de la escuela. Esta situación dificulta las tareas de geolocalización y seguimiento de sus movimientos.
Mientras tanto, los investigadores analizan imágenes captadas por cámaras de seguridad ubicadas en las inmediaciones del establecimiento educativo. Entre ellas, registros obtenidos en una estación de servicio y una forrajería cercana, que podrían aportar información clave para determinar el recorrido realizado por la adolescente tras abandonar el colegio.
Los rastrillajes también se concentran en áreas rurales cercanas al domicilio familiar. La vivienda de Luciana se encuentra ubicada a aproximadamente siete kilómetros del centro de Colonia Caroya, por lo que los equipos de búsqueda recorrieron caminos vecinales, sectores de monte y distintos puntos estratégicos de la zona con el objetivo de encontrar algún indicio que permita avanzar en la investigación.
En paralelo, profesionales de distintas áreas trabajan en la recopilación de testimonios. Psicólogos, personal judicial e investigadores mantienen entrevistas con familiares, amigos, compañeros de escuela y personas cercanas a la adolescente para reconstruir sus actividades recientes y obtener datos que puedan resultar de utilidad.
Ante la falta de novedades y considerando el tiempo transcurrido desde la desaparición, las autoridades decidieron activar la Alerta Sofía, el sistema nacional destinado a la búsqueda urgente de niños, niñas y adolescentes desaparecidos. La medida permite amplificar la difusión del caso en todo el territorio argentino y reforzar la colaboración entre organismos de seguridad.
El operativo desplegado por la Provincia es de gran magnitud y cuenta con la participación de más de 90 efectivos policiales, 25 móviles, drones operados por Bomberos y un helicóptero que sobrevuela permanentemente las áreas consideradas de interés para la investigación.
Desde el Gobierno provincial remarcaron que todas las hipótesis permanecen abiertas y que los equipos trabajan de manera ininterrumpida para encontrar a la adolescente. “Estamos trabajando sin parar desde el primer momento y continuaremos con todos los recursos disponibles hasta lograr encontrarla”, señalaron las autoridades.
Mientras continúa la búsqueda, la familia de Luciana atraviesa horas de profunda angustia y mantiene la esperanza de obtener noticias alentadoras. La comunidad de Colonia Caroya y gran parte de la provincia siguen con atención cada avance de la investigación, acompañando los pedidos de difusión y colaboración para dar con el paradero de la joven.