El jefe de la Policía del Chaco, Fernando Romero, admitió los reclamos salariales de los efectivos y señaló que se mantienen gestiones constantes ante el Ministerio de Seguridad y el gobernador para mejorar los ingresos, aunque aclaró que cualquier avance depende de la disponibilidad presupuestaria de la provincia.
También reconoció demoras en el pago de los servicios adicionales, que en algunos casos se atrasan entre dos y seis meses, principalmente por retrasos de organismos estatales que solicitan la cobertura policial. Indicó que el Estado es el principal deudor, aunque aseguró que los pagos se están normalizando, con algunas excepciones.
Romero dijo entender la situación económica que atraviesa el personal policial y sostuvo que los salarios “siempre fueron insuficientes”, pero pidió a los agentes no desanimarse. En ese marco, destacó que el reconocimiento y la estabilidad llegan con el paso de los años, al finalizar la carrera, tras una trayectoria de servicio, disciplina y sacrificio.