La semana sacudió por completo a River. La salida de Marcelo Gallardo, tras una racha adversa y tensiones internas que impactaron en el vestuario, marcó el cierre de un ciclo histórico y dejó al plantel en plena reconfiguración, a la espera de la asunción de Eduardo Coudet. En medio de ese escenario convulsionado, uno de los nombres que quedó bajo la lupa fue el de Marcos Acuña.
El lateral izquierdo fue reemplazado en el segundo tiempo frente a Argentinos Juniors y, desde entonces, no volvió a tener protagonismo. Entre molestias físicas —que lo marginaron de encuentros posteriores— y un clima cargado de cuestionamientos, su figura quedó asociada al momento complejo que atravesaba el equipo. Incluso el propio futbolista utilizó sus redes sociales para expresarse y dar su versión en medio de las críticas.
Sin embargo, el nuevo panorama abre otra oportunidad. Con Marcelo Escudero al frente de manera interina, Acuña asoma nuevamente como opción para regresar al once inicial. Más allá del ruido externo, fue uno de los jugadores más regulares del último año y su experiencia puede resultar clave en esta etapa de transición. Las alternativas que probó el cuerpo técnico en su ausencia no terminaron de consolidarse, lo que fortalece sus chances de recuperar el puesto.
En un River que busca estabilidad tras días agitados, el posible retorno del “Huevo” aparece como parte de un intento por recuperar orden y confianza dentro del campo de juego.