Lanús escribió una de las páginas más memorables de su historia al imponerse 3-2 ante Flamengo en el mítico Estadio Maracaná y consagrarse campeón de la Recopa Sudamericana. El equipo argentino se quedó con el título tras un duelo vibrante que necesitó tiempo suplementario y que tuvo emociones hasta el último segundo.
El conjunto dirigido por Mauricio Pellegrino golpeó primero con un tanto de Rodrigo Castillo, pero el local reaccionó y dio vuelta el marcador con dos penales convertidos por Giorgian De Arrascaeta y Jorginho. Con el 2-1 en los 90 minutos, la serie quedó igualada, ya que el Granate había ganado 1-0 en el encuentro de ida.
En el alargue, Lanús mostró carácter y determinación. José Canale apareció de cabeza para restablecer la paridad y renovar la ilusión. Cuando el desenlace parecía encaminarse a la definición desde los doce pasos, una contra fulminante terminó con Dylan Aquino empujando la pelota a la red y desatando el festejo granate en suelo brasileño.
Con esta consagración, Lanús sumó su cuarto título internacional y logró una victoria histórica ante el campeón de América en su propio estadio, sellando una noche que quedará grabada para siempre en la memoria de sus hinchas.