La inflación de diciembre volvió a mostrar una aceleración por cuarto mes consecutivo y alcanzó el 2,8%, superando el 2,3% que preveían los analistas del mercado. De este modo, el último mes del año igualó el registro de abril, que había sido el más alto de 2025, de acuerdo a los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). A pesar de esta suba, el año cerró con una inflación acumulada del 31,5%, el nivel más bajo desde 2017, cuando el índice había finalizado en 24,8%.
Desde GMA Capital, la economista Rocío Bisang explicó que el resultado sorprendió a los mercados, ya que se esperaba un número más cercano al 2,5%. “El dato final fue mayor al previsto y dejó a la inflación anual en 31,5%”, señaló en declaraciones a Ámbito.
El comportamiento de los precios estuvo impulsado principalmente por los aumentos en los rubros regulados, que registraron una suba del 3,3% debido a los ajustes en tarifas de transporte y combustibles. A su vez, la inflación núcleo se ubicó en el 3%, lo que implicó una aceleración de 0,4 puntos porcentuales respecto de noviembre.
Otro factor determinante fue el incremento de alrededor del 10% en los precios de la carne, explicado por la mayor demanda estacional propia de diciembre, el impacto de las fiestas de fin de año y un retraso previo en relación al valor del ganado. En contraste, los productos estacionales tuvieron un avance moderado del 0,6%, con una marcada baja en el precio de las verduras.
Desde el Centro de Estudios Políticos y Económicos (CEPEC) advirtieron que el nivel elevado de la inflación núcleo refleja una desaceleración del proceso de desinflación y que el principal desafío será mantener la estabilidad de precios sin depender únicamente de medidas temporales.