En medio de la preocupación por la reiteración de mensajes intimidatorios en escuelas del Chaco, la ministra de Educación, SofĆa Naidenoff, fue contundente: estas acciones no son bromas, sino hechos graves que deben ser tomados con responsabilidad.
El fenómeno, que se ha expandido principalmente a travĆ©s de redes sociales y aplicaciones de mensajerĆa, ya impacta en la vida escolar: genera miedo, altera las clases y pone en alerta a toda la comunidad educativa. Desde la cartera educativa advierten que no se trata de situaciones aisladas, sino de una problemĆ”tica que refleja lo que ocurre fuera de la escuela.
En ese sentido, la funcionaria subrayó la importancia del acompaƱamiento familiar, especialmente en el uso de la tecnologĆa por parte de chicos y adolescentes. La falta de конŃŃŠ¾Š»Ń y de lĆmites, explicó, puede derivar en conductas que tienen consecuencias reales y graves.
Bajo la consigna āSi daƱa, no es bromaā, el Ministerio busca concientizar y frenar la circulación de estos mensajes, que ademĆ”s de generar pĆ”nico pueden constituir delitos. TambiĆ©n remarcan que reenviar este tipo de contenidos contribuye a amplificar el problema.
Por eso, insisten en una respuesta conjunta entre escuela y familia. Ante cualquier situación sospechosa, recomiendan no viralizar la información y acudir directamente a las autoridades escolares, que cuentan con protocolos especĆficos para intervenir.
Mientras tanto, se refuerzan acciones de prevención en las instituciones, con jornadas y espacios de trabajo enfocados en la convivencia, el uso responsable de redes y la detección temprana de situaciones de riesgo. El objetivo es claro: cuidar a los estudiantes y garantizar un entorno educativo seguro.