Tras varios días marcados por la inestabilidad y las lluvias, el panorama climático en el Chaco comienza a cambiar. Según el Servicio Meteorológico Nacional, a partir del inicio de la próxima semana ingresará un frente de aire frío que provocará un descenso de las temperaturas y dará paso a condiciones más propias del otoño.
El lunes 27 será el punto de partida de esta transición. Se espera una jornada con cielo parcialmente nublado, sin lluvias, y con temperaturas que oscilarán entre los 13 y 23 grados. Será un día clave que marcará el fin del período inestable y el comienzo de un escenario más estable.
El cambio se hará sentir con mayor intensidad el martes 28, cuando el termómetro registre una mínima de 10 grados y una máxima que apenas alcanzará los 21. Estas cifras representarán uno de los valores más bajos en lo que va del año, en un contexto de tiempo seco y con menor nubosidad.
Para el miércoles, las condiciones se mantendrán similares, con temperaturas entre los 10 y 22 grados. La diferencia estará en la mayor presencia de sol, lo que permitirá tardes algo más agradables pese a las mañanas frescas.
Hacia el jueves 30, el tiempo terminará de estabilizarse por completo. Se prevé cielo despejado, con una leve recuperación térmica: la mínima rondará los 12 grados y la máxima volverá a ubicarse cerca de los 23. De esta manera, la semana cerrará con un clima más templado, aunque con mañanas típicamente otoñales.
Este ingreso de aire frío marcará el primer descenso térmico sostenido de la temporada en la provincia, dejando atrás varias semanas con temperaturas por encima de lo habitual.