El fiscal Marcelo Soto puso claridad en la compleja causa a su cargo en medio de la puja política acerca de
si el actual gobierno o el de Jorge Capitanich es responsable de no haber controlado el proceder delictivo
de Lidia Mabel Ojeda, que se encuentra detenida en Sáenz Peña desde el pasado sábado.
La mujer había escapado al partido de Tres de Febrero, en la provincia de Buenos Aires tras ser descubierta ejerciendo la medicina de manera ilegal.
De acuerdo con declaraciones del fiscal Soto, una estadística suministrada por el hospital de Quitilipi indica que la “Rímolo chaqueña” atendió, entre mayo del año pasado hasta abril de 2026, un total de 1232 pacientes.
“Es inaudito establecer cómo pudo haber pasado esta falta de controles estatales en un hospital de una localidad tan importante”, sostuvo el fiscal.
Además, el representante del Ministerio Público Fiscal precisó que “Ojeda atendió un paciente oncológico en Pampa del Infierno”.
Con estos datos revelados por la Fiscalía de Investigación Penal N° 3, el derrotero delictivo de Ojeda lleva a un camino que no se sabe cual será su final.
Por otro lado, justamente legisladores de la oposición insisten en las fallas a la vista que demostraron las líneas de mando del Ministerio de Salud, desligándose de posibles responsabilidades en la gestión anterior, ya que de acuerdo con lo que se sabe hasta el momento todos los hechos denunciados o bajo la lupa que habría cometido Ojeda sucedieron a partir del cambio de gestión