La iniciativa marca un giro en la política fiscal de la provincia, dejando atrás un esquema de alta presión impositiva para avanzar hacia un Estado que promueve el desarrollo, acompaña al sector productivo y genera un entorno más favorable para la inversión y el empleo en el Chaco.
En ese marco, el Gobierno provincial ya venía aplicando desde el año pasado una serie de reducciones y beneficios impositivos para actividades clave como el sector agropecuario, los alquileres, las aseguradoras y el comercio, con el objetivo de estimular la economía y fortalecer el entramado productivo.
Además, se dispuso la creación de un impuesto a los billetes de lotería, bajo un criterio social: destinar la mayor parte de lo recaudado al sistema de salud pública, permitiendo reforzar la atención sanitaria y devolver esos recursos a la comunidad.
Desde el Ejecutivo remarcaron que estas medidas forman parte de una estrategia de gestión orientada al equilibrio de las finanzas públicas, la reducción de la carga tributaria y la inversión en áreas prioritarias, con una planificación sostenida y sin medidas improvisadas.