La incorporación definitiva de la tecnología al fútbol abrió una discusión que parece no tener fin. El punto más controvertido gira en torno a la validación de los goles, especialmente a partir de la intervención del VAR, que en muchas ocasiones terminó anulando jugadas por adelantamientos mínimos, casi imperceptibles al ojo humano, como una rodilla, un hombro o incluso una uña.
En ese contexto, Arsène Wenger, exentrenador del Arsenal y actual dirigente vinculado a la FIFA, impulsó una modificación en la regla del fuera de juego. La propuesta plantea que un futbolista solo sea sancionado si obtiene una ventaja clara y evidente con una parte del cuerpo habilitada para convertir un gol, dejando de lado los offsides milimétricos que solo pueden detectarse mediante tecnologías de alta precisión. En otras palabras, el fuera de juego se sancionaría únicamente cuando el atacante esté claramente adelantado respecto al último defensor.
La iniciativa, conocida como la “Ley Wenger”, será analizada por la International Football Association Board (IFAB) el próximo 20 de enero durante su reunión anual en Londres. En caso de recibir el visto bueno inicial, la propuesta será sometida a votación en la Asamblea General del organismo, prevista para el 28 de febrero en Gales.
Por su parte, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, confirmó que el organismo evalúa posibles cambios en la regla, señalando que el fuera de juego ha ido evolucionando con el paso del tiempo. Incluso deslizó que, en el futuro, podría considerarse en posición adelantada a un jugador solo cuando esté completamente por delante del defensor.
Desde la FIFA consideran que una modificación en esta norma podría hacer los partidos más dinámicos y atractivos, favorecer un mayor número de goles y reducir la influencia de la tecnología en decisiones finas, agilizando así el desarrollo del juego.